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Si digo que desde el debut de nuestros hijos no dormimos igual nunca más, creo que hablo por todas. Medir de madrugada ya forma parte de nuestra rutina nocturna. Sobre todo si nuestro dulce es aún pequeño, no siente las hipoglucemias o simplemente no sabe avisar que se siente mal por una bajada de azúcar.

En general, sirve para hacer ajustes y a mi, particularmente, me marca la tendencia del día siguiente. Retomar el sueño es el otro problema para algunas mamás páncreas , más aún si tenemos en cuenta que al día siguiente debemos asistir al trabajo o ir a estudiar o ambas cosas. Dormimos cansadas y nos levantamos igual? Pues si. No es fácil tener los cinco sentidos alertas en esta tarea de mantener a raya a la Tía Betty, con el tiempo una se va entrenando y el cuerpo y mente se adaptan, tanto para el día como para la noche. Aunque el mini T-Rex no duerma en casa, igual me despierto, por lo menos, una vez de madrugada; y no porque suene mi despertador, simplemente se volvió una costumbre esto de no completar, o mejor dicho, no disfrutar de todas las horas sueño. Como me dice siempre un buen amigo: tenes la opción del maquillaje para tapar las ojeras; sin embargo, nadie nos devuelve esas horas de descanso. Vamos a dormir igual que antes ? En este instante respondo que NO, ni aunque se haga adulto, se case y se vaya a otra casa a dormir… pero quien sabe, ojalá me equivoque, por ahora me toca velar su sueño y a mi recuperarme como pueda. Esto ya forma parte de nuestra “normalidad “. Por favor, un poco de paciencia y ayuda, nunca vienen mal😴😃 #horariodemamapancreas  #insomniodt1

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